Rotura de una variz: “Muerte en el gallinero”.

Cuando el picotazo de un gallo o el simple arañazo de un gato, pueden resultar fatales, al causar rotura de una variz. A propósito de un caso clínico.

Convivir con animales domésticos es saludable para las personas con varices. Salir a pasear con tu perro es una actividad beneficiosa para la circulación venosa.  Pero en determinadas ocasiones, cuando existen varices muy evolucionadas, con alto riesgo de rotura de una variz, cualquier pequeño accidente, en los que con frecuencia están implicados nuestros animales domésticos, pueden suponer un alto riesgo para nuestra salud, tal y como vamos a ver en este post.

En el número de agosto de 2019 de la revista Forensic Science, Medicine and Pathology (una de las más prestigiosas dentro del campo de la medicina forense) se publica el caso clínico de una mujer australiana fallecida por rotura de una variz tras el ataque de un gallo de su gallinero.

Según se relata en el artículo una mujer de 76 años estaba recolectando huevos de un gallinero en su propiedad en el sur de Australia cuando fue atacada por un gallo agresivo.

El gallo le picoteó sobre las varices de su pierna izquierda causando una hemorragia que le causó la muerte.

Ni el marido, que acudió alertado por los gritos de la mujer, ni los paramédicos avisados por el marido, pudieron salvarle la vida.

En el atestado de la policía se refleja que al entrar al gallinero encontraron, junto a la cesta con huevos (salpicados de sangre), un gran charco de sangre, y un rastro sanguíneo que conducía hasta el cadáver de la anciana en el camino entre la casa y el gallinero.

Entre los antecedentes médicos de la mujer destacaba obesidad (IMC 35.1), hipertensión, hiperlipidemia, diabetes mellitus no insulino-dependiente y grandes varices recidivadas (se había operado años atrás, y se le habían reproducido). 

En el informe de la autopsia se apreció múltiples laceraciones de distinto tamaño en la pierna izquierda, con signos de sangrado, especialmente las que se situaban sobre zonas de varices.

En la discusión del trabajo, en primer lugar se comentan la rareza del caso ya que las muertes por ataque de un ave son muy poco frecuentes, y suelen causar lesiones no letales en cabeza y cara (aunque pueden ser graves las lesiones oculares y perioculares, llegando a provocar la pérdida de visión del ojo lesionado). De los gallos es bien conocido su comportamiento agresivo, generalmente asociado con la territorialidad, pudiendo ser causa de ataques contra humanos, más frecuentemente contra niños, pudiéndoles causar lesiones que en la cabeza con su pico o sus espuelas. En cuanto a ataques letales hay descritos dos casos pediátricos (por lesiones craneales en bebés), y el caso de un hombre de 35 años que murió después de un ataque de un gallo en una pelea ilegal de gallos, por una herida penetrante en la pantorrilla por el afilado espolón de metal que se había colocado a la pata del gallo para la pelea. 

La importancia del caso desde nuestro punto de vista (y por eso lo reflejamos en este blog), es que que, en opinión de los autores, el hecho relevante de este caso son las varices, que hicieron a la mujer muy vulnerable a un trauma sobre su pierna.

Los autores comentan que las varices son hallazgos comunes en las autopsias ya que afectan aproximadamente al 40% de la población, y que en estadios avanzados se asocian con lesiones en la piel de la pierna y ulceraciones, que junto a la fragilidad de la piel y los tejidos blandos subyacentes de las personas mayores, hace a estas varices muy vulnerables a lesiones por traumatismos relativamente menores, siendo causa de hemorragias significativas. Si no se trata correctamente la hemorragia mediante medidas urgentes de primeros auxilios cómo elevar la pierna y aplicar presión directa al punto de sangrado, puede conducir a casos letales, como es este caso. En cualquier caso, se trata de situaciones muy poco frecuentes y representan <0.01% de las autopsias.

Varicorragia
Acostar al paciente y aplicar presión directa sobre el punto de sangrado de una variz es el tratamiento correcto.

El patrón de sangrado de una variz puede confundirse con una hemorragia arterial en lugar de una hemorragia venosa debido al pequeño diámetro del defecto y la alta presión de la sangre acumulada en las piernas. 

Aunque una amplia variedad de actividades animales puede causar la muerte en humanos, este es el primer caso de sangrado mortal causado por un ataque de gallo que se ha publicado. Los autores comentan otro caso bastante similar que involucra un rasguño superficial de un gato doméstico que causó tambien un sangrado mortal por rotura de una variz.

UN GALLO PUEDE PROVOCAR LA ROTURA DE UNA VARIZ
Una picadura puede provocar la rotura de una variz

Por lo tanto, incluso los animales relativamente pequeños pueden ser capaces de causar lesiones letales en individuos si hay vulnerabilidades vasculares específicas presentes.

Por ello, las personas con varices deben ser conscientes de los peligros potenciales, aunque raros, de los animales domésticos, tratándose sus varices, y protegiéndose de pequeños y “banales” traumatismos.

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