Cirugia de varices.

¿Qué tipos de cirugia de varices existen y cuándo están indicados?.

  1. Cirugia de varices convencional mediante Safenectomía, Tradicionalmente ha sido ha sido la única cirugia de varices que se ha utilizado para tratar las varices gruesas de las piernas. Los resultados, siempre y cuando se realizase correctamente, por un buen especialista y tras un correcto diagnostico ecográfico, son aceptables en cuanto al alivio de los síntomas, pero tiene un largo periodo de recuperación (2-3 semanas), existe un alto riesgo de lesionar un nervio próximo a la vena (existiendo la posibilidad de que queden molestias crónicas en la pierna), y en ocasiones las cicatrices necesarias hacen que los resultados estéticos no sean óptimos para el paciente. Por otro lado, y debido a la aparición de angiogenesis (nuevas venas para ayudar el proceso cicatricial) en la herida inguinal, las varices suelen recidivar al cabo de unos años. Aunque en España sigue siendo con diferencia el procedimiento más realizado, en los países de nuestro entorno, ya ha sido ampliamente sustituido por los nuevos procedimientos endovasculares.
  2. Flev

Estos procedimientos endovasculares (la radiofrecuencia, el endolaser y el vapor de agua) anulan la vena enferma sin necesidad de extirparla. Se fundamentan en la introducción, por un simple pinchazo, de un catéter que al calentarse consigue que la vena se cierre de forma inmediata y posteriormente se fibrose, consiguiendo un cierre definitivo “en más del 90% de los casos a los 10 años”.

 

Múltiples estudios demuestran (y nuestra experiencia lo confirma), que el cierre endovenoso por radiofrecuencia de las varices tronculares con la tecnología ClosureFast® mejora los resultados de la cirugía tradicional, consiguiendo su completa eliminación sin hospitalización, ni heridas, ni dolor, ni baja laboral, ni complicaciones infecciosas o hematomas.

 

En nuestra experiencia (150 pacientes), la encontramos indicada en 1/7 pacientes. Con ella, hemos obtenido excelentes resultados a corto y largo plazo, con la inmediata incorporación laboral (que ahorra los costes de la baja laboral) y la posibilidad de tratar las dos piernas a la vez (en estos frecuentes casos, con otros tratamientos sería necesario hacer 2 operaciones). Aunque la técnica, por su sencillez y tolerancia, se puede realizar en una consulta especialmente acondicionada, por seguridad y comodidad del paciente, la técnica la realizamos en un quirófano, con anestesia local o regional, según las preferencias del paciente.

  

En los casos en que es necesario, además de cerrar la vena safena con radiofrecuencia, y aprovechando la anestesia se realiza la extirpación mediante microincisiones que no precisan sutura, de todas la venas varicosas de la pierna. El objetivo es que el paciente salga “lo más aliviado” posible su enfermedad varicosa en el mismo día, y no precise tratamientos posteriores.