Media de compresión. No todas son iguales.

Existen evidencias científicas que confirman la utilidad de una media de compresión para prevenir el desarrollo de varices y evitar su evolución, una vez que ya han aparecido. Sin embargo, es muy frecuente que los pacientes sean reacios al uso de medias, por considerarlas incomodas o antiestéticas.

Esto de debe fundamentalmente a que no se prescribe la media de compresión adecuada. Es frecuente que el médico no personalice la prescripción de la media, no motive la necesidad de la misma, y se limite a recetar una media tipo panty de compresión fuerte, que no es la mejor elección.

En primer lugar, hay que tener claro que la zona más necesitada de protección es la zona por debajo de la rodilla (donde suelen aparecer las varices más gruesas y dolorosas, la hinchazón, las manchas y las úlceras). Por ello es recomendable usar una media de compresión tipo calceta. El usar una media más alta hasta el muslo o tipo panty debe ser por preferencia del paciente (por lo general mujeres que tienen esa costumbre).

En segundo lugar, hay que adaptar el tipo de compresión a la necesidad del paciente. En la inmensa mayoría de casos suele bastar con una media en torno a los 20 mmHg (lo que se conoce como compresión normal o grado medio). Incluso en pacientes que precisen más compresión puede empezarse con esta compresión y subirla cuando el paciente se halla acostumbrado y lo demande. En ocasiones, si es necesaria más compresión y el paciente no la tolera, pueden usarse dos medias más suaves (y fáciles de poner), una encima de otra, en vez de una media más gruesa.

En tercer lugar, hay que tener presente que existen diferentes tipos de media de compresión, según su proceso de fabricación y su calidad. Por un lado están las medias ya fabricadas, que aunque presenten diferentes tallas obligan a que “la paciente se tenga que adaptar a la media”; frente a las medias fabricadas a medida en las que “la media se adapta al paciente”. Obviamente estas son mejores, de más calidad y mejor tolerancia. En todos los casos es muy importante que las medidas de la media se tomen por la mañana (antes que se hinche la pierna) y que se tomen por el profesional adecuado (ortopeda). Otra cuestión a aclarar es que las medias no necesariamente tienen que ser suponer una carga estética para las pacientes. Existen medias de todos los colores y con múltiples acabados, que pueden competir con una media de lencería.

Por último, hay que conocer que salvo pacientes con úlcera venosa que la deben usar todos los días, la media de compresión solo es necesario usarla durante los periodos en que estamos más expuestos a los factores de riesgo, por lo que suele ser suficiente usarlas durante la jornada de trabajo.

En resumen: Es fundamental, siempre que el clima lo permita, usar una media de compresión tipo calcetín o hasta ½ muslo (no es necesario un panty), para facilitar el retorno venoso. Con una media adecuada (de calidad y bien adaptada, mejor de ortopedia), se consigue retrasar el progreso de la enfermedad, y aliviar síntomas. Lo ideal es colocarla por la mañana antes de levantarse de la cama. Son de uso obligado en pacientes con TVP o úlcera venosa. Su única limitación es la existencia de patología arterial (los pacientes diabéticos o con arteriopatía periférica deben consultar antes a su médico).