Nuestra filosofia.

Formación adecuada en Flebología.

La flebología (la rama de la medicina que se ocupa de las enfermedades de las venas) se ha desarrollado de tal forma en los últimos años que se se ha convertido en una especialidad propia, incluso dentro de la patología vascular, ya que el tratamiento de las venas no es igual al de las arterias. Esto ha ocurrido con casi todas las enfermedades, y cuando tenemos un problema buscamos a un autentico especialista. No puede ser que un cirujano opere “de todo”, y quiera ser super-especialista “en todo”. Esto aun ocurre con las varices, que se sigue considerando una patología menor y fácil, que la puede operar cualquiera….. Esta es la principal causa de los malos resultados del tratamiento de varices.

Por nuestra formación (cirujano + master en flebología), dominamos todas técnicas, lo cual nos permite aplicar la mas adecuada en cada caso.

Quien solo tiene un martillo, lo tiene que arreglar todo a martillazos”. Por ejemplo, el que solo sabe hacer esclerosis, tiene que tratar a todos sus pacientes con esclerosis, sean como sean las varices, y esto, obviamente, no siempre es correcto. Nosotros disponemos de “una completa caja de herramientas” y dominamos todas las técnicas, desde las que se realizan en consulta (esclerosis liquida, esclerosis con espuma, crioesclerosis), a las que precisan cierto intervencionismo (Radiofrecuencia, Endo-laser, Clarivein, Pegamento-Venaseal, etc).

Atención al paciente personalizada

Las varices no son como “la vesícula” o “el apéndice”, cuyo tratamiento siempre es la extirpación, y con ello se consigue la curación definitiva.

En 1º lugar: la enfermedad venosa es una de las patologías mas variables que existen. Pueden presentarse desde pequeñas variculas en los muslos y detrás de la rodilla, a grandes varices en la pierna, o incluso como una ulcera venosa. Ademas, su origen puede estar en la propia pierna o provenir de la pelvis en el caso de las mujeres. Por ello el tratamiento no debe ser el mismo para todos los pacientes, sino que debe personalizarse, tras un completo estudio ecografico del paciente.

En 2º lugar, la enfermedad venosa es es una patología crónica, que heredamos y sobre las que actúan unos factores de riesgo, y que vamos a padecer siempre. Por ello es básico que ademas de aplicarnos un tratamiento puntual, el flebólogo valore y elimine los factores de riesgo, y nos realice un seguimiento periódico. Debería ser como nuestro dentista de las piernas, que nos revise y trate periódicamente.

Maquinaria a la última en avances médicos.

Las varices de la pierna son como “las ramas de un árbol“. Si están enfermas es porque algo sucede “en el tronco o en las raíces“. Por tanto, para estudiarlas es imprescindible “ver dentro de la pierna” mediante un ecografía doppler color. Esta ecografía da mucha información, pero es un método subjetivo por lo que la debe realizar el propio flebólogo que va a tratar al paciente. Ademas, gran parte de los tratamientos se realizan sobre los ejes safenos  (“el tronco” del que antes hablamos), por lo que se deben realizar con la ayuda del ecografo. Hay que desconfiar de cualquier medico que no maneje personalmente el ecografo (y que envíe al paciente a un radiólogo), ya que no dispone de toda la información para garantizar el éxito, y no sabe realizar las nuevas técnicas ecoguiadas

Por este motivo disponemos de 2 ecografos doppler color de la marca Esaote, dotados de sondas lineales multifrecuencia. También disponemos de 2 transiluminadores que son imprescindibles para localizar las venas nutricias.