Crioesclerosis

La crioesclerosis es una técnica utilizada para ocluir las venas varicosas con ayuda del frío. Es una técnica que combina la química de ciertas sustancias y la física del frío que potencia la acción de medicamentos en el endotelio vascular. La temperatura del líquido inyectado con una jeringuilla especial suele ser de aproximadamente -40°C, aunque suele ser levemente mayor al salir por  la aguja. Estas temperaturas se obtienen mediante equipos especiales de refrigeración de CO2.

La crioesclerosis es un método desarrollado por el Dr. Ripoll Sánchez de Palma de Mallorca, que mejora los resultados de la esclerosis tradicional consiguiendo evitar las pigmentaciones posteriores al tratamiento.

¿En que consiste la crioescleroterapia?

La crioesclerosis se realiza con una “criojeringuilla”. Se utiliza un  esclerosante especial, la glicerina cromada, que tolera las bajas temperaturas (-40ºC) sin congelar.

Se introduce el esclerosante, mediante la “criojeringuilla, en pequeños y medianos vasos varicosos lo que provoca que las paredes del vaso se peguen debido al frío y al esclerosante en sí, quedando ese trayecto eliminado de la circulación sanguínea.

Beneficios de la crioesclerosis vascular

Los resultados de la crioesclerosis suelen ser comparables a los de otras técnicas. Es rápida, segura y con excelentes resultados cosméticos, evidentes desde la primera sesión tanto en la eliminación de las varículas como en la ausencia de “pesadez”, calor y otras molestias asociadas a la existencia de las varices. Se puede combinar con otras técnicas como láser vascular.

Se evitan las pigmentaciones residuales con una gran tolerancia por parte del paciente a la técnica. El procedimiento produce una sensación de pequeño “picotazo” o “escozor” de breve duración, con un pequeño enrojecimiento en la zona tratada por acción refleja del frío, que suele desaparecer en 24-48 horas.

En los vasos de mayor calibre, por la sangre existente en el vaso, puede quedar una coloración oscura-violácea en su trayecto durante unos 15 a 20 días que se irá disolviendo poco a poco mediante la aplicación de una crema específica para una rápida resolución.